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El prófugo: La transformación de la voz

 




El prófugo es una película basada en la novela El mal menor del escritor C. E. Feiling. El film nos muestra a Inés (Érica Rivas), una mujer joven que canta en un coro profesional, y que también trabaja de doblar películas. La protagonista se va de viaje con su novio (Daniel Hendler). Durante el vuelo ella tiene una pesadilla, una aventura sombría. A partir de ese momento ella quedará perturbada. Una entidad que vive en los sueños intentara comunicarse con el exterior por intermedio de la voz. Hay una castración como domesticación de la voz, Pascal Quignard nos dice: “Cambiar la voz, morir y renacer: el viaje funerario o nocturno.” La protagonista siente un grito desgarrador, un llamado abismal. Parecería que el odio es la puerta de aquello que no es de este mundo. Quignard dice: “Para los oídos, lo que retorna al alma es la significación del lenguaje (los noemata, los pensamientos, los fantasmas que excitan la voz) y no la sustancia de la palabra. En la película hay un grito que desencadena el trance. El prófugo más que un thriller psicológico es una película sobre la transformación, donde los sonidos aprisionados se vuelven libres y donde las voces hablan.


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