Ir al contenido principal

El síntoma de la crisis

 


Hay dos maneras de pensar la crisis: Una es como un discurso de control aplicadas por recetas neoliberales y otra es pensarla como una manera de producir estrategias. El capitalismo desarrolló una manera de combatir  estas estrategias mediante el coaching, que es una manera de “enseñar” a vivir. Es imposibles ir a tomar un café sin leer frases en la pared como “vive simple”, “ríe mucho”, “ama sin límites”, “viaja más”, “se libre”, “amar garpa”, etc. Estas frases diluidas son una manera de percibir nuestro sometimiento a los automatismos del lenguaje. Estas palabras hacen pasar falsos afectos. Su objetivo es que no reconozcamos el terreno que pisamos, que tengamos expectativas banales a corto plazo. Es necesario producir un lenguaje que interpele, es la única manera de suspender los automatismos del lenguaje y apoderarnos de nuestra subjetividad. Es necesario una sensibilidad que nos permita crear con lo que tenemos, es allí donde ocurren los milagros.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Notas de la ciudad

  Ya nadie se pasea por las tardes evanescentes en las calles inundadas de hollín que emanan los señores ejecutivos frente al Icon Palace Hotel sus bocas pululan pululean los más sádicos y despiadados fluidos sobre los hombros cansados de sus admiradores que caminan con sus zapatos al revés  ya nadie mire el cielo ni por asomo del reloj buscan sus obligaciónes en la saliva arrastrada de estos nabucodonosores sin corbata que patean su espina dorsal y nosotros los que somos de aquí y de allá miramos con espanto y esperamos un paso atrás otro paso atrás y caminamos adelante.

Crónicas navideñas: Canicas

  Hay un poema de Joaquín Giannuzzi que dice: “comprobé que las cosas no mueren, sino que son asesinadas”. Ayer recordé esta línea del poema llamado “Basuras al amanecer”, cuando la mujer de mi padre me dio un cofre con las bolitas de mi infancia, los recuerdos atrapados en un cofre, la realidad tangible frente a mis ojos. Mientras observaba mi infancia, mi padre me dio una bola de colectivo que se usaba encima de la palanca de cambios de los colectivos. “Esta fue mi primera bola cuando empecé a trabajar en la línea 60, me acompañó siempre, ahora quiero que la tengas tú”. Objetos que se guardan más allá del pensamiento. Hay algo en las cosas y eso lo entendió muy bien el poeta Francis Ponge. Él dice: “Ya que es naturaleza del hombre alzar la voz en medio de la multitud de las cosas silenciosas, que al menos lo haga a veces a propósito de ellas”. Sus poemas consisten en apartar la mirada de lo humano y concentrarse en los objetos comunes. En época de crisis, es necesario volver a la...

La insoportable levedad de la crisis

Cierros los ojos, y me entrego a la certidumbre de los días León Daer   Los Domingos son los días de más tranquilidad en mi barrio. Los autos pasan lentos, a veces un Benteveo me despierta con su canto en la ventana, el ruido del viento acariciando las hojas de los plátanos, el humo que se desprende de alguna parrilla, las nubes que van más lento que de costumbre, los rayos de sol que se reflejan en la ventana como dibujando algo. En mi casa nos movemos despacio, Tarkovsky está tirado patas para arriba en la cama, no se mueve. La quietud del domingo que pronto generar un movimiento. Empieza a bajar el sol la crisis se asoma, te atraviesa. En mi caso tengo solucionado lo que aqueja a la mayoría que es volver al trabajo los lunes, modifique mis horarios, le sume horas a los días, para escapar de la brutalidad del primer día de la semana. Pero fue inútil, la crisis existencial golpea con fuerza, me paraliza. Si me siento en el piano mis manos se inmovilizan, si me siento a esc...