El dolor no nos sigue: camina adelante Antonio Porchia Los lugares donde más leo son en el transporte público. Me gusta leer en movimiento. Mi ritmo de lectura lo marca los sonidos del bondi, con sus frenos cristalizados, con el timbre agudo de la puerta de atrás, con algunas voces que pasean por los asientos. Me gusta dejar una página a la mitad y mirar un árbol mientras reflexiono alguna frase que me llamó la atención, después subrayarla , hacer una línea torcida y anotar una palabra al margen. Hace poco termine de leer el libro de Sara Ahmed: “La promesa de la felicidad”. En uno de los primeros párrafos la autora se pregunta por el origen de la palabra happy, en un principio es tener buena fortuna , ser una persona con suerte , nos dice. Durante todo el libro la autora va a retomar esta “vieja” definición, y va plantear de qué manera podemos devolverle el carácter de fortuna a la felicidad. La finalidad del libro, creo yo, es hacer una política de la fortuna. ¿Qué impli...