Ayer fuimos a ver una banda de jazz al Caras y Caretas con Belén, una compañera de la maestría de escritura creativa que estoy cursando en la Untref. Pienso que el ámbito de la escritura se prolonga fuera de las aulas. Las palabras flotan, como quien dice por en el aire. El lenguaje es como un umbral para atravesar la existencia. Hay que estar siempre con los sentidos atentos. 'Pensar nos roba el mirar', decía el poeta Roberto Juarroz. Después de disfrutar del concierto, fuimos a comer pizza a la Continental, que está sobre la calla Callao. Cuando salimos, nos cruzamos con un hombre viejo con un saco gastado y sucio, una bermuda de jean cortada con las manos y un sombrero. Belén se quedó charlando con él y yo di unos pasos más adelante, pero rápidamente él dijo: 'Ya no quedan lugares para pensar. Antes nos juntábamos en La Paz, en Varela Varelita, en la academia con muchos estudiantes que luego fueron profesores, pensadores que después fueron políticos, pero hoy esa época q...